Siempre te busqué
Entrada número 7. Debí de haber estado escribiendo desde que me cambié a vivir a ésta ciudad, eso fue alla por el mes de junio del 2009. Estamos en abril del 2010. Así que haré un breve resumén.
Al principio cunado llegué a ésta ciudad, las cosas no eran muy distintas. Simplemente me alejé de lo que me molestaba, de lo que no me hacia sentir cómodo, para saborear la libertad. Todo con su respectivo costo, sentirme solo, estar en mi casa, buscar con que llenar los espacios vacios. Durante 6 meses viví en una casa cerca de la oficina, mucho tiempo libre, sin embargo la nada estaba presente cada que se le permitía. Fui transformándome en alguien mas oscuro y solitario de lo que solia ser, no estaba conforme con todo eso.
Fueron tiempos en los que salí de la rutina yendo a conciertos, fui casi milagrosamente a ver a los Killers, fui a dos eventos como Aldea Digital y Campus Party. Conocí nuevos amigos, y conoci a varios amigos anteriores en persona. Me dí cuenta que ésta ciudad tenía tantas cosas por ofrecerme, solo por el hecho de vivir aquí. Asi fué hasta que llegó diciembre y el frio. Se venián venirr cambios dentro de ésta misma ciudad, solo era cuestión de aceptar tomar nuevamente el tren.
En diciembre preparé todo, me cambié de casa. En enero ya estaría en nuevos rumbos, lejos de la oficina, pero en un lugar tan distinto, que al leer a Ray Bradbury me sentía en marte, todo era nuevo para mi. Cambió mi rutina, al menos yo ya no era el ser gris y aburrido. Era el ser gris que se divertia descubriendo su colonia. Al menos sabia que estaba en un mejor lugar, solo faltaba estar al lado de alguien con quien poderlo compartir.
Comenzaron a moverse las coincidencias, los engranes misteriosos de éste universo. Para el tercer mes, empezaron a surgir nuevas salidas a conocer la ciudad. No sabia que también me harían coincidir con un ser tan especial que ahora forma parte de lo más importante en mi vida.
Todo empezó con un sábado de rockear. Vernos en una plaza, conocernos por primera vez, yo no dejar de hablar y comer ensalada de forma tan peculiar que me dijeran que parecia Koala. Nancy estaba ahi, solo para trollearme a pesar de que yo estaba todo emocionado. Aún asi, no dejé de ser yo. Por ese momento la felicidad me inviadía porque me daba cuenta que no estaba solo.
Luego de esa semana, y de una despedida en la que estuve un dia triste, ya no me quería bajar de ese vagón de felicidad, donde sabia que podiamos encontrarnos una y otra vez, para reescribir la historia, para volver a sonreir. Asi lo intentamos las dos semanas siguientes, y creo que funcionó, todo fue perfecto y mágico para que asi fuera. Ya no era yo un terricola extraño en éste marte surrealista.
Durante esos dias, si de algo me arrepentí, fue de no ser yo mismo todo el tiempo, de no haber dicho tantas cosas antes, tal vez en otro momento, aunque luego me dí cuenta que el tiempo sabe como funciona y acomoda todo como si de piezas de un rompecabezas universal se tratara.
Encontrarnos, en ese lugar que habia visto en sueños, que sabía que existía pero que no sabia que fuera asi, fue de lo más grande que nos sucedió, después de eso, ya nada fue igual. Los dias transcurrieron de formas precipitadas y atemporales. Simplemente queria volver a tener un abrazo, tan sincero y real.
Ahora vivo en ese sueño, que no me quiero despertar. Sé que no lo haré. El universo sigue plantando coincidencias en cada lugar. Sigue haciendo cada momento especial, y nosotros solo estamos ahi, para dejarnos ir, para lo que suceda. Si el mundo se detuviera, nosotros seguiriamos haciendolo girar. Descubrir que es lo que me hace estar feliz, y poderle dar un borrar al pasado, tomo mis cosas importantes para éste viaje. Tomo la mano de quien me acompañará, y estoy feliz y emocionado por todo lo que viene.
Ahora ya no camino solo, ahora sé que estas conmigo.
